A mi en especial me gusta la poesia -claro que en su mayoría la que yo escribo- así que de un momento a otro cuando siento que hay inspiración escribo. Yo creo que a la mayoría de las personas les gustar tener deseos, disfrutar realizarlos, pero hay deseos que nunca debemos dejar que nos dominen.
A continuación voy a mostrar un poema que escribe cuando me ví inmerso en una situación fatal. Deseaba tanto realizar aquel pensamiento, que luego la agonía me llevó a realizarlo. Espero que les guste y me de razón de que no todos los deseos del corazón son buenos.
El Deseo
En mi mente siempre está
Aquel deseo que me piensa matar
Emociones internas que me quieren dominar
Espinas carnales que me quieren destrozar.
Pensamientos impíos que no me dejan subsistir
Que insinúan tentación de la manera más sutil
Llevándome cautivo y alejándome de mi redil
Deseando cobrar vida quebrantando mi cerviz
Doblegando mi razón diciendo que harán feliz.
Deseos, deseos y más deseos
Porque se acercan a mí para quitarme el sosiego
Porque no entienden que yo ya no estoy para juegos
Que extinguirlos dentro de mí y eliminarlos yo quiero
Aléjense para siempre por favor se los ruego.
Mezcla de posesión con lascivia es lo que son
Inoportunidad en cualquier momento en su misión
Incendiar vivos a sus presas en pasión
Es su atroz objetivo y no muestran compasión.
Lejos de mí los quiero ya
Y no deseo que en mi se vuelven a infiltrar
Tan solo dejenme descansar en mi diván
Y meditar por el resto de mis días en Jehová.





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